Siéntate que te cuento. Tengo 27 años y conocí el verano pasado a un hombre de 38 en Tinder. Aparentemente era perfecto, muy atento, guapo, con su negocio propio, su pisito y… Un hijo. A mi eso último no me importaba, pero tras la SEGUNDA cita, un día hablando por WhatsApp me suelta: «pronto, cuando conozcas a mi hijo…». Hola?? Me reí y lo dejé pasar. Tras la TERCERA cita le comenté que tenía la intención de mudarme a su ciudad por trabajo (sin segundas ni nada, eh!! Quería alquilar mi propia vivienda), pues va yme dice: «si esto va bien, te mudas conmigo si te parece bien». Nene, que solo llevamos 3 citas y llevamos dos semanas hablando!!! Entre eso y que besaba a modo de batidora (daba vueltas con su lengua en mi garganta) decidí cortar por lo sano, porque aquello iba en una dirección muy rara jajajaja