Lo siento pero yo solo veo dos soluciones: o le dejas o va a terapia pero así no puedes seguir. No dices si trabajas o no pero das a entender que tú haces todo en casa y te ocupas de tu hija. ¡Y encima te lo reprocha de malas maneras y enfados! No merecen la pena los buenos ratos si por lo que cuentas te está amargando la vida. Yo hablaría muy muy seriamente con él.