Anímicamente no estáis bien y la situación es difícil, es normal no sentir ganas. No os presionéis de más con ello. Es mejor que le déis un tiempo y aprovechéis para hablar, daros apoyo y afecto mientras dure el bache. Eso sí, habladlo antes de nada, porque sin comunicaros puede ser una brecha permanente incluso si mejora la situación.