Me pasó eso la única vez que compartí apartamento.
La situación se puso muy incómoda cuando comenzamos a hablar de dinero, porque obviamente yo no quería pagar lo que consumía su pareja. Pero se lo dije, porque me parece injusto o poco equitativo.
La comida siempre fue separada, por esa parte me fue bien.
Todo acabó cuando me fui, porque me compré mi apartamento.