Pues en el momento que lo esté haciendo guíale un poco, dile que lo haga más suave, o más lento, o más lo que te apetezca. Explicale que sino, no disfrutas y te resulta incómodo.
Y si aún así sigue haciendo lo que le da la gana pues no dejes que te lo haga…para estar incómoda mejor hacer otras cosas.