Hace años, acepté salir con un chico que no me atraía nada, sólo porque necesitaba «desengancharme» de otro por el que estaba loca, y que era un cabrón que me tenía cuando quería para lo que quería. Cuando más hundida estaba, apareció él, muy poco atractivo físicamente hablando, pero con todas las virtudes para ser «el novio perfecto»: formal, familiar, romántico… salimos unos meses, pero no funcionó. Sí dejé de ver al otro, pero nunca conseguí sentir nada por él, y eso se nota,y hace daño a ambas partes, así que acabamos rompiendo. No se pueden forzar los sentimientos, eso lo tengo claro.