Jeje, me recuerda a un regalo de bodas…mi marido tiene un familiar joyero y fuimos a coger alli las alianzas. Tenían un DonQuijote enorme bañado en plata y, por lo bajo, lo señalamos y nos reimos de lo horroroso que era…¿Adivináis qué nos regalaron sus familiares? Parece ser que nofuimos discretos al señalarlo y lo entendieron mal. Pues ahora le tengo hasta cariño, está en un rincón del salón, más majo él…y plata no debe ser porque no hay q limpiarle más que el polvo…