Me da la sensación de que a parte del problema del insomnio, que como te han dicho, es muy habitual, la clave está en sus reacciones y esa sensación que tienes de que «le da la vuelta a la tortilla». Eso no tiene mucho que ver con el insomnio y creo que a lo que nos molesta hay que hacerle caso y buscar una solución que os haga estar bien a ambos. Y si no puede, pues insisto, el problema en sí no será que se vaya al salón. Ánimo bonica