Fijate que con todo lo que has dicho estoy de acuerdo salvar con lo de que las «series de ahora tienen más miramientos».
Hay una serie, AFTER, que no hacen más que venderla como una serie de un romántico amor adolescente,
cuando trata de una cría niña buena de mamá y papá, que recién llega a la universidad conoce a un chaval conflictivo, violento, sin control de la ira y literalmente lo que llamaríamos un maltratador psicológico, y se enamora perdidamente de el. Me espanta como justifican todo el rato lo romántico que es que el niñato la llevase a un lago a bajarse juntos y lo enamoradísima que está ella de esa actitud de mierda que tiene él.
No todos los guionistas han aprendido una mierda al tratar esto temas….