Una vez fui niñera de una nena de 4 años y de su hermanito de dos. En un momento dado la nena se acostó arriba de un almohadón y empezó a hacer movimientos pélvicos. Yo no podía creer y me preocupe un montón. Lo único que hice en el momento fue distraerla para que deje de hacerlo, invitarla a jugar con algún juguete por ejemplo. Luego leí sobre el tema y efectivamente es normal, no hay que avergonzarlos con el tema.