Mi chico ganas más que yo y siempre será así por el tipo de trabajo que tenemos. Pero es nuestra casa, nuestros muebles (aunque los comprara para él antes de vivir juntos) y nuestra vida.
El tema de la proporción de las aportaciones solo la tenemos en cuenta por si lo acabamos dejando para poder repartir justamente.
Pero es NUESTRA vida. Yo me esfuerzo por poner todo lo que puedo aunque me de menos caprichos y él pone más porque quieres vivir conmigo y no se conforma con lo que yo me puedo permitir.
Se pueden llegar a acuerdos pero es importante que los dos os sintáis cómodos y que queráis que el otro se sienta agusto.
No sé virtudes tendrá pero este defecto es muy feo.