Hola, Helena.
Quizá la palabra «maltrato» se te haga muy grande, ¿qué tal si piensas cómo te hace sentir estar en esta relación (feliz, satisfecha, querida, o por el contrario, angustiada, preocupada, temerosa…?
Las relaciones tienen que sumarnos, aportarnos, no ser generadoras de ansiedad, como comentas. ¿Se preocupa él de cómo te sientes tú, de si te hace daño «sin querer»?
En las relaciones surgen conflictos, pero para solucionarlos hace falta que ambas partes estén interesadas en solucionarlo. Dejar de hablar no es en ningún caso una actitud correcta por su parte, mucho menos si lo utiliza como forma de castigo.
Tú no has hecho nada mal.
¡Mucho ánimo!