Si romper una relación fuera tan fácil, nadie sufriría nunca. Pero aguantar ahí simplemente por costumbre, o por creer que no tienes nada mejor a tu alcance, te condena a una vida muy infeliz, de hastío, y frustración continua. Para que una pareja funcione, el amor sólo es una pequeña parte; hay que formar un equipo. Hay una frase que me encanta, que es que «la pareja no es mirarse el uno al otro, es mirar en la misma dirección». Porque por mucho que lo quieras, si no tiene las mismas expectativas que tú ¿Qué futuro te espera a su lado? ¿Inestabilidad laboral continua? ¿No poder contar con él ni siquiera para que saque al perro? ¿Sentarte tú al otro lado del sofá mirando al móvil? Porque sabes que si uno de los dos debe cambiar tiene que ser él, porque eso no es vida… Pero también sabes que no lo va a hacer…