Si no quieres casarte de ninguna manera, no vale la pena forzarte a algo que no quieres. Si habéis hablado del tema, sabe tu postura respecto al matrimonio y la manía que tienes a los anillos, te lo habrá pedido pensando que es lo que toca, que cederías en eso si montaba el ritual completo, que le hace más ilusión de lo que te había dicho en un principio, o alguna razón por el estilo. Tenéis que hablar sí o sí, explícale cómo te sientes y pregúntale por qué te lo ha propuesto. Él se ha arriesgado y tenía que haberse preparado para la posibilidad del no, por lo que él ya se ha expuesto y no hay una manera indolora de pasar por ahí. Lo único que se puede hacer es tener la conversación necesaria.