Deberías pensar si tuviste de pequeña algún momento que te ha causado un trauma. Algún comentario que te doliera, algún gesto o tocamiento indebido. Quizás tengas interiorizado por algún motivo que tener pecho es malo y por eso lo rechazas. Podrías ir a un psicólogo a ver si consigue descubrir por qué tienes ese rechazo a tus pechos.