Yo, como dice Mo, de estar en tu situación también buscaría en qué momento empezó ese rechazo a los pechos, si fue por alguna situación en concreto o si te inculcaron algo negativo en lo que implica el desarrollo como mujer adulta.
Háblalo con psicólogos, busca el origen y prueba a trabajar en la aceptación de esa parte de tu cuerpo. Si ves que no hay ningún trauma, ni motivo externo, y no ves ningún motivo por el que luego te fueses a arrepentir de la operación y realmente es lo que quieres, plantéate la reducción.