A ver desafortunadamente los tatuajes siempre he tenido una mala fama tremenda y mucha reticencia a ser bien vistos cuando lo algunas personas lo evaluan a la hora de elegir candidatos a un trabajo en el que por alguna necesidad se tenga que ver la parte del cuerpo en la que lo llevas, como por ejemplo un socorrista que en verano lleves bañador y no le cubra hombros o tobillos.
Se que va a sonar una mierda lo que te voy a decir pero realmente yo no me lo haría en sitios donde se pueda ver en mi trabajo (cuando me hice el mío me lo hicen en el interior del brazo muy cerca del codo con algo de distancia para que no duela pero lo suficientemente arriba como para que si me remango las mangas de un jersey o camisa no se vea porque yo quería algo íntimo pero también algo que fuera adecuado a los tiempos que corren que todavía están muy cerrados a aceptar gente con tatuajes en los trabajos).
De todos modos cuando he hecho entrevistas y me han preguntado que si llevo piercings faciales o en algún lugar donde se puedan desprender sobre la comida del cliente (porque como camarera no puedes llevarlos por la ley sanidad) les he dicho que no porque entiendo que no te están preguntando por algo de tu intimidad sino por algo que tiene que ver con la ley sanitaria, pero si me han preguntado por tatuajes para indicarme que tendría que taparmelos, les he dicho que en caso de tenerlos no tendría inconveniente en hacerlo pero que tenerlos tampoco afectaría en nada a mi desempeño como profesional).
Dado que tú ya tienes trabajo y te estás planteando hacerte el tatuaje ahora, lo que sí que podrías hacer es preguntar si en la empresa son transigentes o no con los tatuajes. Siempre le puedes presentar un modelo de lo que te quieres hacer con el tamaño real los colores reales etc y preguntar a los del departamento de recursos humanos o al propio jefe si les parece bien, pero nunca se sabe. Todavía no hemos hecho el cambio generacional necesario para que los tatuajes hayan dejado de ser tan mal vistos.
Para que veas lo contradictorio que aún seguimos siendo, cuando estuve trabajando de camarera en el Wanda Metropolitano tenía compañeras que estaban atendiendo los palcos de jugadores como Diego Costa que va con tatuajes que ha lucido más de una vez en público, y sin embargo si a mis compañer@s se les veía lo más mínimo una raya del tatuaje por debajo del maquillaje o se la caía la tirita con la que tapaban un tatuaje en un dedo o un piercing, si la veía un jef@, le hacía firmar la hora de salida en ese mismo momento y para casita; cobrabas lo que habías trabajado hasta el momento y seguramente no volvías porque como íbamos por ETT lo más seguro es que no te volverán a aceptar para el siguiente partido de las listas que mandaba la ETT.