Pues está claro que ella se actuó fatal, se metió donde no la llamaban y yo me hubiera enfadado, pero la resolución de conflictos, y más delante de críos es pésima, y luego seguir por un chat, peor. Yo me enfado, no soy campanilla, y más si tocan a mi hija, pero hay que tener un mínimo de educación, sobre todo frente a los niños. Otro punto es, por mi experiencia en los parques, los padres no se dan cuenta a veces de las gamberradas de sus hijos, porque son “cosas de niños y súper monas”, y no les corrigen, ahora, las de los demás si que las ven.