Mi consejo como marido es que no flirtees con él, por el bien de su salud mental. He tenido casos de compañeras de trabajo que me han tirado la caña, algunas reiteradamente y de forma descarada, y al final lo único que consiguieron es que internamente alimentara pensamientos inadecuados y que acabaron por desestabilizarme durante una temporada.
En algún caso llegué a experimentar sentimientos hacia esa persona que me buscaba a todas horas, y me escribía. Sinceramente fue duro conseguir alejar esos pensamientos, ya que hasta me provocaban alteraciones en el sueño.