El ser humano lleva consumiendo drogas desde la noche de los tiempos. Incluso los animales lo hacen. Y bien hecho no tiene nada de peligroso.
El problema es que «bien hecho» significa «siguiendo normas y tradiciones sociales milenarias», y eso ya no existe más que entre los (no tan pocos) pueblos originarios que aún quedan.
Por ejemplo en las Españas la droga tradicional ha sido el vino, y antes el vino solo se consumía en determinadas circunstancias: un vaso en cada comida, fiestas de calendario y celebraciones sociales. Además se consumía con bastante moderación, rodeado y en compañía de familia y amigos, y el objetivo no era emborracharse sino más bien lo que ahora llamamos «coger el puntillo».
Se suele decir que España es tierra de cañas y bares, pero la gente que dice eso no sabe (o sabe pero no dice) que las primeras tabernas que se abrieron en los pueblos tenían que estar permanentemente custodiadas por la guardia civil, como los tractores, porque los vecinos de esos pueblos les pegaban fuego.
En fin. Todo esto para decir que, para el consumo de drogas, siempre ha habido normas cuyo objetivo no es otro que permitir el uso de psicotrópicos en un contexto seguro, y que en Occidente en general dichas regulaciones prácticamente han desaparecido.
Y además ahora hay drogas que antes no existían o no se conocían, lo cual supone que las normas para su consumo no existen, y en el caso de las llamadas drogas de diseño nunca han existido, lo cual supone un gran peligro.
Moraleja: Las drogas no son buenas ni malas por sí mismas, pero pueden ser muy peligrosas, y mi consejo es que, si se hace, se haga bajo reglas muy estrictas: cuando consumas una sustancia nueva hazlo poco a poco, hasta encontrar tu dosis, y sobre todo nunca, nunca, nunca jamás permitas que la droga, cualquier droga (eso incluye porros, cerveza y lo que sea), se convierta en algo identitario ni en parte de tus rutinas de ocio. Es decir, no permitas que el consumo de drogas se convierta en algo habitual, ni «de fin de semana», ni hostias.
Más allá de eso, deberías tratar de informarte antes sobre cada sustancia que estés pensando consumir, y no olvidar, como alguien te ha dicho antes, que tienes toooda la vida para probar lo que quieras. No tengas prisa. La prisa es muy mala.
Suerte, pequeña.