Mira, yo entiendo el cabreo, y la novia de tu amigo me parece una petarda a mí también.
Pero estoy de acuerdo en que sois todos un poco inmaduros. Yo he tenido mil problemas con amigos y demás a lo largo de mi vida y nunca he amenazado a nadie con partirle la boca, ni ellos a mí. Es muy de pandillero, la verdad. Y me da pena que vuestros hijos aprendan a resolver los conflictos así, porque acabarán siendo los chungos de su clase.
En fin, una vez resuelto este problema con vuestro amigo y su novia, yo aprovecharía una quedada vuestra en el parque para que os reviseis un poco vuestra forma de gestionar estas cosas y el ejemplo qué queréis darle a los niños.