Claro, J. Una estrategia magnífica la que tú propones.
En vez de contestar a las preguntas que hacen los chavales sobre el tema, en lugar de informarles desde el conocimiento, CENSURA.
Luego vienen las adicciones, las sobredosis y mil problemas, pero, eh… al menos los censores os ahorráis leer lo que no os gusta.