Conocer gente, disfrutar de planes, encontrarse y crear sus propias ideas en base a experiencias; no sé qué contradicción ves en hacer todo esto y casarse a los 21. Yo misma me casé a los 21 y agradezco todo lo que ha aportado mi marido; me ha animado a cosas que quizá sin su empujón no habría hecho, hemos viajado a sitios que yo ni me habría planteado (tiene ese punto de locura que a mí me falta), a temporadas ha trabajado por los dos para que yo pudiera dedicarme a otros proyectos… y hemos ido de fiesta como cualquiera y hecho las nuestras propias.