Madre mía… Qué necesidad con estas edades de hacer semejantes niñerías. ¿Qué gana él haciendo eso? Y tú ¿Qué ganas aguantándolo? Pues claro que te duele, si es que lo hace precisamente para castigarte y manipular tu estado de ánimo. Y lo ha conseguido… ¿Ahora qué va a pasar? ¿Vas a tener que vivir pegada al teléfono para que el señorito no arme la perreta? Y luego vendrán cosas peores…