Hola…. Te entiendo perfectamente, hace unos años viví una conversión muy fuerte a raíz de un viaje a Medjugorje.
Desde ahí mi vida cambió,me acerqué muchísimo a la Iglesia y vivo la religión en mi día a día y cada vez soy más feliz y más comprometida.
He tenido cambios en mi personalidad, pensamientos, actuaciones y forma de ver la vida. Todos ellos positivos y sanos, por lo que mi familia al principio estaba reacia y me trataron como «temporalmente loca y abducida»… Pero con el paso del tiempo han aceptado mi cambio, me hacen alguna pregunta e incluso ya no me atacan ni critican tan directamente.
No intentes presionarlos a que lo acepten, o invitarles a ello y ser insistente con el tema… Deja que tu vida tranquila, feliz y alegre sea el ejemplo a seguir. Ellos terminarán por aceptarlo en cuanto te vean en un bienestar duradero.