Está claro que no estás enamorada. Lo has visto como una tabla de salvación. Probablemente el ni si quiera sienta nada por ti, ni lo haya hecho nunca, y tu hayas decidido interpretar sus 0alabras como tú querías. Necesitabas esa emoción, esa vía de escape y esa emoción, pero las has basado en una relación que no existe. Coge tu vida en tus manos, deja a tu marido, y no te quedes con él porque es lo «fácil», y sigue con tu vida. Quizás, así, si conocozcas al amor de tu vida.