Mi madre siempre ha dicho que no se divorciaba de mi padre por mi porque no quería que sufriera y pasara ese trance. En cambio yo he visto toda la vida siendo una persona amargada y frustrada. Mi padre ( que en mi crianza no se involucro mucho) siempre ha sido una persona egoísta y despreciativa con ella. Cuando eres adolescente lo ves y te repercute y eso es una huella que no se borra jamás. Te produce a Posteriori todo las inseguridades y problemitas mentales que son tal mal llevadas en esta sociedad. El favor lo haces divorciándote y ofreciéndole a tu hijo todo tu bienestar mental.