A mi, aunque me parece “normal”, tampoco me haría sentir cómoda. Como consejo, mi propia experiencia me dice que por mucho que te digamos aquí, si te preocupa realmente tendrás que terminar hablándolo… no tiene porque dejar de hacerlo; pero hablándolo con el, te sentirás mucho mejor. A mi al final es lo único que me funciona… sino la cabeza me sigue funcionando a mil por hora por mucho que me digan.