Yo, la verdad, no me arrepiento nada de haberme ido a Salamanca a estudiar. También vivo en un pueblo y llevaba desde la ESO soñando con el momento de largarme fuera, la carrera era lo que menos me importaba entonces. Todo mi círculo de amigas también vino a Salamanca a estudiar, pero realmente cada una hizo sus amigos distintos y solo nos juntábamos cuando coincidiamos en el pueblo. Así que por lo de tus amistades no te preocupes, las veras en tu pueblo y harás nuevos amigos en tu clase de la FP.