Pero vaya puta gilipollez, desde luego hay tontos en todas partes. En mi gimnasio a las clases colectivas va gente de todas las edades, de todas las tallas, y de todas las condiciones físicas. Obviamente las clases tienen un cierto nivel, pero los monitores, cuando hay que hacer determinados ejercicios, siempre dan alternativas, una más fuerte para los más en forma, y otra más suave para los menos en forma, así todo el mundo puede seguir la clase a su ritmo y dentro de sus posibilidades. Así que mi consejo es que cambies de gimnasio, porque te están tomando el pelo.