Me he visto en la misma situación. Mis suegros son gente a la que las fechas señaladas se las bufa. La mayor parte de las veces dicen que vienen y ni aparecen (incluyendo Navidad y día de Reyes). Así que directamente no contamos con ellos. Yo ya tuve una pelea fuerte con mi suegra pero me quedé a gusto. Porque no hay dolor más grande que ver las caras de decepción en unos niños. Si vas a cortar la relación igualmente, yo les haría saber qué es exactamente lo que han hecho, esa espina clavada hay que sacarla porque si no, la bola se va haciendo más grande y encima quedan ustedes de malos porque «no les llevan a los niños». No señor, tú puedes ser mejor o peor abuelo/tío/primo, pero hay que estar ahí. Y más en las ocasiones especiales, que son las que se recuerdan toda la vida…