A ver que yo me aclare…
– Tú quieres que tu hijo tenga una educación bilingüe, con la máxima inmersión en inglés, porque para ti es muy importante que aprenda ese idioma.
– Tu marido quiere que tu hijo se eduque en un colegio público, detesta los colegios privados, por su precio, elitismo, etc.
– En lugar de consensuar algo que os satisfaga a ambos o en lo que ambos cedáis un poco (como lo que ha contado SaraVD, que me ha parecido fantástico), tú impones tu santa voluntad y llevas a tu hijo a un colegio privado de currículo británico: lo más privado, elitista y alejado de las preferencias de tu marido que se me puede ocurrir.
– A tu marido esto le genera ansiedad y rechazo, tanto que ni siquiera quiere oír hablar del colegio y se está perdiendo toda una etapa preciosa de la etapa de su hijo. ¿Has pensado en cómo se siente él? Porque debe de sentirse como un cero a la izquierda…
– En realidad, tú ni siquiera te puedes permitir lo que has escogido, que es la opción más cara de todas, y ya con las tarifas de preescolar, que son las más baratas, lo estás pasando mal. (Supongo que ambos habéis decidido ya que no vais a tener otro hijo, porque no podrías pagar otros 1000 eurazos al mes…)
– Vienes aquí a quejarte de que tu marido no paga «su parte» del colegio que tú has impuesto contra su voluntad y que en realidad no os podéis permitir.
No sé, yo veo muchas cosas que no me encajan aquí. ¿Tú no las ves?
Por cierto, te digo esto por experiencia, porque soy profesora de secundaria en uno de los colegios británicos más exclusivos de Madrid: las tarifas suben año a año (supongo que estarás enterada de lo que valen la secundaria o el Bachillerato) y el coste de la vida social con los amigos que haga tu hijo en el cole también es un buen pellizco que aumenta según crece: desde fiestazas de cumpleaños pasando por viajes a esquiar hasta puestas de largo; los que no pueden mantener ese nivel de vida suelen ser marginados en estos colegios al llegar la adolescencia y generalmente acaban por irse antes de llegar a A Level / Bachillerato. Por otra parte, si volvéis a pasar por un bache económico como el ERTE, tendrás que sacar a tu hijo del colegio y matricularlo en otro lugar (no digo uno público necesariamente, si no consideras esa opción, pero sí quizá uno concertado o privado más económico: todos los cursos «desaparecen» alumnos por este motivo), así que asegúrate de que aprende las destrezas básicas del currículo español, sobre todo en Lengua y Sociales, porque de no ser así lo pasará muy muy mal reenganchándose a las clases en otro lugar que no sea británico.
Ah… y sí, es verdad que se habla en inglés todo todo el tiempo. Apenas se oye español en el colegio, y la mayoría de los alumnos son bilingües al acabar su educación con 18 años. Pero, por otra parte, ésta no es ni mucho menos la única manera de conseguir que un niño sea bilingüe y tampoco suele ser la motivación principal para matricular a un niño en el colegio… el motivo por el que se escoge no es otro que los contactos: espero que lo tengas presente, porque es lo que de verdad va a condicionar los años de escuela de tu hijo allí, mucho más que el inglés.