Mi novio es catedrático de universidad, es joven, atractivo, inteligente, con mucha personalidad y capacidad de resolver problemas y conflictos.
A lo largo de la semana le meten ficha por todos lados, o se le acercan por conveniencia.
Lo sé y soy consciente de ello, al principio trataba de estar a su altura y me sentía mal porque lo veía imposible.
Ahora esa batalla la he dado por perdida y me siento mucho mejor. Al contrario, le he dado la vuelta y prefiero pensar que teniendo muchas donde escoger ha preferido fijarse en mí.