A los padres no hay que tratarlos con compasión, ¿de dónde sacas eso?. Ellos han vivido y aprendido cosas útiles y no tan útiles para su vida, no para la del resto. Crea tu propio aprendizaje y tropieza si es necesario. Yo creo que a tu mamá le podrías decir cuánto la amas, cuánto valoras que se interese por aconsejarte, si es lo piensas, claro, pero que no deseas que te vuelva a decir nada sobre tu cuerpo ni sobre tu ropa. Y tú haz un esfuerzo enorme para no preguntarle cómo te ves, seguramente te costará trabajo no hacerlo, pero de a poco a poco te acostumbrarás. Poner límites no es cuestión de amor o desamor al otro.