A lo mejor la historieta que cuenta ella es un pelin fantástica. Con el paso de los años, las historias dejan de alejarse de la realidad.
Yo nunca he sufrido acoso, ni mi hijo tampoco, por lo que no puedo hablar con conocimiento de causa. Pero sí opino al respecto, desde la barrera, y no me parece que la persona que sufre el acoso sea débil, si fuese un uno contra uno, otro gallo cantaría. Pero el acosador es el débil que necesita estar arropado de un grupo para atacar.