La respuesta depende de cómo seas tú. Si no presentarte te va a hacer sentir mal y te va a dejar con esa espina clavada siempre, mejor ir y hacerlo.
Si por el contrario, te va generar mucha ansiedad ir y no estar a la altura, y sabiendo que no quieres ya trabajar de eso, pues no vayas, y disgusto que te ahorras además de los gastos.
Valóralo muy detenidamente. Aún te queda un año para que se cumpla el plazo que te diste, y podrías hacer un último intento. O empezar desde 0 en cualquier otra cosa que te guste.