En alguna parte escuché: «sí de verdad sois amigos y queréis seguir siéndolo, las cantidades pequeñas se regalan y las grandes, si se prestan, se documentan»
Es decir, si un amigo te pide una cantidad importante, es perfectamente lógico hacer un documento que acredite ese préstamo y las condiciones de devolución.
No hace falta ir a un notario, un documento privado es suficiente, pero así, vosotros elimináis la incertidumbre de cuándo y cómo se devolverá, y la otra parte, puede dar muestra de su buena voluntad.