Cómo te entiendo, amiga. Estoy en una situación idéntica a la tuya. Vivo en otra ciudad donde no tengo mi círculo de amistades ni conozco a mucha gente. Cuando fui mamá, de un grupo de mamis del Facebook me metieron en un grupo WhatsApp de mamis de mi ciudad. Se me abrió el cielo, porque pensé que por fin había encontrado esa «tribu» de la que tanto se habla y tanto dicen que ayuda cuando te sientes sola criando. Nada más lejos. Aquel grupo de WhatsApp era una competición diaria de a ver quién la tenía más larga. Todas sin excepción lo hacían todo estupendamente, y yo, que andaba más perdida que un pulpo en un garaje, era cuanto menos una pésima madre que no tenía ni puñetera idea. Duré un mes en ese grupo, en cuanto vi los tintes de concurso de belleza que iba tomando aquello, lo mandé a tomar por saco, por mi salud mental. Y es que webs como la de Armando Bastida ayudan y perjudican a partes iguales: ayudan porque a todas nos informan sobre tips muy útiles en cuanto a crianza, pero también son un nido de estas super madres alfa que se toman todo lo que dice el enfermero pediátrico como las sagradaa escrituras, mirando de reojo a las madres que no nos lo tomamos todo tan al pie de la letra. Con el tiempo, y cuando mi hija ya tenía edad para empezar a ir a trotar al parque, encontré una mami muy parecida a mi, con mis mismos miedos e inseguridades, las mismas dudas y con cero prepotencia. Ahora mismo somos amigas, nuestras hijas se adoran (literalmente, y eso que sólo tienen 3 años) y por fin he encontrado a alguien con quien sentirme identificada de verdad. Lo que yo te diría es que, si no tienes «más remedio» que salir con ellas y ellas te cuestionan cada paso que das con tu hija, no les cuentes ni media: que l@s niñ@s jueguen, tú estás allí escuchando sus perfecciones, pero no aportes nada si sabes que te vas a sentir atacada. Ánimos! Madres imperfectas somos más!!