Y así es como se enseña a los niños a no respetar las decisiones de los demás. Ríete del color, ya volverá el natural y alégrate de que tu marido vea bien que sus hijos tengan el color de pelo que quieran. Solo me preocupa el tipo de tinte que haya escogido. La próxima ten una mente abierta y hazlo con ellos, seguro que os lo pasáis genial.