Estoy leyendo unos comentarios que flipas pero primero el post.
Tampoco es tan malo que tu marido, que aquí le pones más a caldo que ni fueras a hacer consomé con sus huesos, sino que tiene palabra y un tinte, por muy permanente que sea, tampoco es tan malo; a los niños les gusta y se han estado un día entero disfrutando de su color azul y su padre. Los tintes se van, el pelo vuelve a crecer, no es tan absolutamente malo. Eso sí, eres tú la que ha quedado fatal y te has delatado de cómo eres. Espero que tu marido se dé cuenta y te mande a la playa.
En cuanto a los comentarios del pelo: ¿Y qué que se estropeen el pelo? O sea, son niños y querían disfrutar del pelo color azul, su padre ha cumplido y si se estropea el pelo, pues se lo cortan y se acabó. Tampoco es tan malo. Ni que se fueran a quedar sin neuronas por un puñetero tinte.
Y a la bruta de: Pues nada, que la próxima vez les prometa un piercing o conducir el coche. No eres más exagerada porque no puedes… Un piercing, igual que el tinte, se cierra si lo dejas lo suficientemente sin aro y que se agujereen las orejas no es malo, ¿no se lo hacen a las niñas cuando nacen? En cuanto a lo del coche, mi padre me dejaba conducir sobre sus rodillas cuando era niña y no ha pasado nada, por los Dioses.