Si el ser gilipollas se midiera por niveles, los de «no quiero usar condón» y presiono para quitarlo están en el más alto. Para dejar de usar condón hay que tener las cosas muy claras entre ambos, que estén los dos sanos, que haya garantía de exclusividad y sobre todo, que tú quieras usar otro método, que siempre va a ser responsabilidad nuestra. Y ni se te ocurra hacer la marcha atrás, mi marido y yo cuando decidimos dejar los métodos anticonceptivos para buscar bebé, al principio hicimos marcha atrás durante unos meses y así llegó nuestra primera hija…