Mis suegros son iguales. Si nos invitan algún fin de semana a la casa de la playa, tenemos que dormir en camas separadas (ojo con casi 30 tacos) porque oh Dios mío, no estamos casados! (Nótese la ironía). Es cierto lo de “su casa, sus normas”, pero yo cada vez voy menos allí, porque no me gusta que me digan como tengo que dormir, así que me quedo en mi casa con mi chico.. o me hago una escapadita con el en cuanto podamos.