Bueno, ahora leyendo a SaraVD… No sé de qué cueva has salido, pero por favor, vuelve a entrar. «No, es que me ponen cara de odio cuando mi hijo está delante». Pues mala suerte, cambia de amistades. Yo odio a los niños, no un odio visceral, pero no me gustan. No soporto los lloros, pataletas y demás cuando me cruzo con alguno por la calle. No los aguanto, por tanto, no los quiero cerca. Y no, no es comparable a ser machista, racista, homófobo… Por favor, qué mentes tan cortitas… Luego pasa lo que a esta chica…