Tomando pastilla, dentro siempre. Es como más sientes su orgasmo y más proximidad tienes con él.
Después sí que gotea algo a lo largo del día, pero a lo máximo con un salvaslip sobra. Y el beneficio de saber que aunque haya pasado un rato él sigue dentro de ti compensa mucho.
Además que es un morbazo, y desmiente aquello del «sexo débil», que por mucho chicarrón que tengas en casa, el que le hace acabar es tu chichi.