Una vez me dijo alguien que en el momento en que aprendes a frivolizar sobre algo es que lo has aceptado del todo. Yo también tengo la nariz grande y cierto es que me di cuenta de que la había aceptado cuando era yo la que empezaba a hacer bromas sobre ella. En ese momento supe que la había aceptado, que formaba parte de mi y podía darme momentos buenos. Aprende a reírte de tí misma y ganarás autoconfianza, seguridad y serás mucho más interesante a ojos de todo el mundo! No hay nada como reírse de una misma!