A mi me pasó una vez: el primer día que me acosté con un chico sangré muchísimo, pero su reacción fue perfecta: se preocupó, me tranquilizó, me quiso acompañar al médico, me preguntaba cada poco, y las siguientes veces siempre con cuidado y atento a mis indicaciones.
Fue solo una laceración, nada grave, pero me asusté mucho porque había muchísima sangre.
Olvídate de ese idiota.