Yo no sé mucho de esto, creo que lo de poder penetrar o no fisiológicamente hablando tiene más que ver con la capacidad de mantener una erección que con el tamaño, pero no lo sé.
De todas formas, ¿tú no lo hablaste con él, en tres años? ¿No le dijiste «oye, Fulanito, quiero que hagamos esto»? ¿O sólo te dejas hacer lo que él quiere sin decir esta boca es mía? Porque a mí eso es lo que me suena preocupante… No somos muñecas hinchables ni estamos al servicio de nadie, tú puedes decir lo que te gusta, lo que quieres y lo que no.
Si con su novia o con otras chicas sí practicaba la penetración o el sexo oral o el beso negro, no podemos saberlo. A lo mejor las otras chicas sí le decían «quiero esto» o «quiero aquello». Lo más importante, me parece a mí, es que pongas en valor tus necesidades y preferencias. El sexo es cosa de dos, no consiste en dejarse hacer lo que el hombre quiera sin decir nada. ¿Qué hubiera pasado si él hubiera querido hacer alguna práctica que a ti no te gustase? ¿O a ti te gusta todo lo que le guste a él?