Yo cogía mis velas y me iba.
No soporto la violencia, ya sé averbal o física. Jamás de mi boca sale violencia (de verdad, nunca). Ni insultos, ni gritos, ni amenazas, así que conmigo espero que la gente sea igual. No es mucho pedir que te traten bien. No es mucho pedir que no sea violento.
Ese señor tiene que reaprender cómo tratar a la gente y tú no tienes por qué enseñarle. Si tú has aprendido a respetar y hablar sin coaccionar, amenazar e intimidar, él ha tenido los mismos años para hacerlo.
Te mereces lo bueno.
No te conformes.
Nilly