Lo que se me ocurre es sugerirte que hagas las paces con tu infancia, agradecerle a tu niña interior herida todo lo que sufrió para traerte hasta aquí (ahora hasta ingeniera eres) y decirle que de ahora en adelante, te toca a ti, la adulta, encargarse de sus decisiones.
Lo otro es que dejes de buscar en tu entorno lo que «reafirma» tu creencia limitante de que no vales nada. Es como que solo ves eso y no ves lo demás