Si no está bien que se vaya, pero que no te grite ni te machaque, ese enfado es desmedido y para mí que mi pareja me retire la palabra es una de las banderas rojas más graves, es un límite que no tolero, si algo va mal lo hablamos como adultos desde el respeto, pero no permito que nadie me castigue con su silencio.
Creo que mereces mucho más, y que nadie merece que le traten a gritos. Yo no querría que mi hijo creciera junto a alguien así.
Un abrazo y mucha fuerza